Y cuando estás más tranquila, cuando estás remontando el vuelo, cuando tus alas comienzan a coger fuerza, de pronto llega un viento de esos que arrasan con todo lo que encuentran a su paso. De esos que derriban todo por muy macizos y consistentes que sean los muros.
Pero aunque estos muros se tambaleen un instante, aunque por un momento no resistan la fuerza, iré corriendo a buscar cobijo, un refugio donde poder protegerme de ese viento.
No permitiré que los muros que he levantado y he construido este tiempo ...se desplomen. Ni con un huracán.
A.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Espera un segundo, no te vayas sin decirme antes lo que piensas..! ¡Gracias! :)