Imagino que también te ha pasado a ti.
Imagino que tú también has pasado uno de esos días o una de esas noches en las que has llorado tanto que la almohada ha terminado empapada en lágrimas.
Noches en las que sólo deseas conseguir dormirte y que la mañana siguiente amanezca como te encantaría que amaneciera. Todo solucionado. Todo en orden. Todo marchando sobre ruedas...
Noches en las que si logras dormirte, si el sueño te vence, te despiertas de pronto por culpa de alguna pesadilla. Y seguramente tengas la cara llena de lágrimas de haber estado llorando mientras dormías.
Días y noches que deseas que acaben y que todo vuelva a ser como esperabas. Como un velero navegando sobre un mar en calma con un día soleado.
Ojalá mañana amanezca soleado. Ojalá mañana yo sea ese velero.
A.