sábado, 27 de abril de 2013

No te lo mereces

No te aferres a lo que te hace daño.  Muchas veces no nos damos cuenta de que estamos en una espiral y no somos conscientes de lo que pasa en realidad. Y nos aferramos a ello.

Aléjate un momento y piensa si estás donde quieres estar.
No dejes pasar un sólo día más sintiéndote así.
No te lo mereces.

A.

miércoles, 3 de abril de 2013

Almohada empapada en lágrimas



Imagino que también te ha pasado a ti. 
Imagino que tú también has pasado uno de esos días o una de esas noches en las que has llorado tanto que la almohada ha terminado empapada en lágrimas.

Noches en las que sólo deseas conseguir dormirte y que la mañana siguiente amanezca como te encantaría que amaneciera. Todo solucionado. Todo en orden. Todo marchando sobre ruedas...
Noches en las que si logras dormirte, si el sueño te vence, te despiertas de pronto por culpa de alguna pesadilla. Y seguramente tengas la cara llena de lágrimas de haber estado llorando mientras dormías.

Días y noches que deseas que acaben y que todo vuelva a ser como esperabas. Como un velero navegando sobre un mar en calma con un día soleado.
Ojalá mañana amanezca soleado. Ojalá mañana yo sea ese velero.

A.

martes, 2 de abril de 2013

Admirables

Hoy he vuelto a ver una de esas parejas. Una de esas parejas que tanto admiro. 
Hoy he visto una pareja de señores mayores, cogidos de la mano, sentados en un banco. Últimamente no paro ver este tipo de parejas.
Una pareja de abuelitos risueños. No hablan entre ellos, y lo poco que se dicen, siempre termina con una sonrisa de los dos. Se miran a los ojos escuchándose atentamente y luego sonríen. Apenas hablan en todo el rato que pasan sentados en aquel banco. Supongo que ya se lo han contado todo, y se conocen tanto, que sobran las palabras.

Ella, le toca la cara y le dice "¡Qué pasa, Antoñito!"
Él le regala una de sus mejores sonrisas y dice: ¡Ay, María! y suelta una carcajada.

Y se pueden pasar horas sentados en aquél banco, felices, tan sólo por el mero hecho de estar juntos.

Me resulta admirable ese amor que se desprende de su relación, después de tantos años juntos.
Siempre he deseado poder vivir una relación así. 

Que cuando pasen muchos años, y estemos llenos de arrugas, nos miremos como el primer día. 


A.