domingo, 15 de febrero de 2015

Cada oveja sin su pareja



Era la noche de San Valentín. En el cine Xintiandi de Shangai (2014) se proyectaba la película "Una Historia de Amor en Beijing".
Decenas de parejas se preparaban para ir al cine cuando, al ir a reservar las entradas se percataron de un suceso extrañísimo: No había butacas contiguas, es decir, nadie se podía sentar junto a su pareja.

¿Qué estaba ocurriendo? 
Todo se debía a un ciudadano de la ciudad de Shangai al cual su pareja le había dejado a finales del año anterior. El chino troll convocó a más gente por Internet y entre todos compraron la mitad de entradas de varias salas de cine, de este modo, las parejas no podrían sentarse juntas.

El chino troll concedió una entrevista a un periódico chino en el que cuenta que todo lo hizo porque su novia le dejó.

Totalmente verídico.



sábado, 14 de febrero de 2015

10 Curiosidades de SAN VALENTÍN





1. Según estadísticas el 70% de las flores en el DÍA de SAN VALENTÍN son compradas por los hombres. Las mujeres se decantan por comprar tarjetas de felicitación.
2. Los hombres gastan casi el 2 VECES más que las mujeres en el DÍA de SAN VALENTÍN.
3. Según Durex, las ventas en el DÍA de SAN VALENTÍN aumentan en un 20% a un 30%.
4. Marzo es el mes en el que se venden más test de embarazo.
5. El 30% del CHOCOLATE que se produce durante el año se vende en el DÍA de SAN VALENTÍN.
6. EL 90% de las parejas celebran este día haciendo el AMOR.
7. ¿Originalidad? Los regalos más habituales en el DÍA de SAN VALENTÍN son: Rosas rojas, peluches o cajas de bombones.
8. En el DÍA de SAN VALENTÍN se estiman más de 200.000 propuestas de matrimonio.
9. En Indonesia se considera pecado celebrar el DÍA de SAN VALENTÍN.
10. Hasta hace poco, en países como Inglaterra o Italia había una tradición: en el DÍA de SAN VALENTÍN, antes del amanecer las mujeres solteras se colocaban al lado de la ventana y esperaban a que apareciese un hombre. El hombre que apareciera se casaría con ellas ese mismo año.
A.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Levántate



Levántate.
Vamos, levántate.
Hoy, como el resto de los días, tienes que levantarte y vivir la vida. Esa vida en la cual tienes que elegir si te levantas o te quedas.
Si eliges la primera opción, tienes que hacerlo con la mayor energía del mundo. De un salto. Prepárate tu desayuno más favorito. Concédete ese placer. Ponte la ropa que más te gusta. Y mírate al espejo. Todo va a ir bien hoy. Tienes que salir a comerte el mundo.
Si eliges la segunda opción, está bien, quédate en la cama, baja las persianas, cierra las cortinas. Pero recuerda que antes o después caerá una tormenta y tu curiosidad podrá contigo y hará que abras las cortinas y levantes las persianas, para comprobar si la tormenta ha pasado y ha salido el sol de nuevo.
 
A. 

domingo, 1 de febrero de 2015

No pidas perdón

No pidas perdón.
Supongo que la vida es esto. Caerse y volverse a levantar. No pidas perdón.
No tienes la culpa de nada. No me arrepiento de nada.
No pidas perdón, porque a pesar de todo, yo seguiré recordando esos momentos tan buenos. Eso sí, también recordaré los malos, déjame hacerlo, me ayudará a olvidarte.
Jamás pensé que se podía querer tanto a una persona. Lo nuestro era de película, mejor que en las películas. Lo que tuvimos sólo lo sabemos tú y yo, los que antes éramos "nosotros" y ahora sólo somos "tú y yo". Lo que tuvimos tú y yo no intentes contárselo a la gente y pretender que lo entiendan, te adelanto que nadie lo va a entender, no gastes fuerzas para nada, nadie lo va a entender, nadie te va a creer. Dirán que estabas ciego, que no veías la realidad, todo eso que dice la gente normal. Tú y yo no éramos normales porque lo nuestro no era de este mundo. La gente normal intentará que te olvides de mí. No te preocupes si empiezas a hacerlo, no pidas perdón por ello.
Tarde o temprano volveré a aparecer, en una mirada, en una sonrisa, o en una expresión, en un acto cotidiano o no cotidiano. Tarde o temprano te acordarás de mí, volverán a aparecer mis recuerdos, esos que intentabas enterrar. No temas, vuelve a echar tierra y desaparecerán de nuevo. Pero no pidas perdón. Sabes que aunque las cosas estén enterradas, siempre están ahí. Pero echa mucha tierra para que tarden más en aparecer de nuevo.
Y si alguna vez piensas en mí, no seas muy duro contigo mismo por caer en ese error y sigue olvidándome.
Yo por mi parte seguiré acostumbrándome a vivir sin ti pero jamás te olvidaré.
A.