No pidas perdón.
Supongo que la vida es esto. Caerse y volverse a levantar. No pidas perdón.
No tienes la culpa de nada. No me arrepiento de nada.
No pidas perdón, porque a pesar de todo, yo seguiré recordando esos momentos tan buenos. Eso sí, también recordaré los malos, déjame hacerlo, me ayudará a olvidarte.
Jamás pensé que se podía querer tanto a una persona. Lo nuestro era de película, mejor que en las películas. Lo que tuvimos sólo lo sabemos tú y yo, los que antes éramos "nosotros" y ahora sólo somos "tú y yo". Lo que tuvimos tú y yo no intentes contárselo a la gente y pretender que lo entiendan, te adelanto que nadie lo va a entender, no gastes fuerzas para nada, nadie lo va a entender, nadie te va a creer. Dirán que estabas ciego, que no veías la realidad, todo eso que dice la gente normal. Tú y yo no éramos normales porque lo nuestro no era de este mundo. La gente normal intentará que te olvides de mí. No te preocupes si empiezas a hacerlo, no pidas perdón por ello.
Tarde o temprano volveré a aparecer, en una mirada, en una sonrisa, o en una expresión, en un acto cotidiano o no cotidiano. Tarde o temprano te acordarás de mí, volverán a aparecer mis recuerdos, esos que intentabas enterrar. No temas, vuelve a echar tierra y desaparecerán de nuevo. Pero no pidas perdón. Sabes que aunque las cosas estén enterradas, siempre están ahí. Pero echa mucha tierra para que tarden más en aparecer de nuevo.
Y si alguna vez piensas en mí, no seas muy duro contigo mismo por caer en ese error y sigue olvidándome.
Yo por mi parte seguiré acostumbrándome a vivir sin ti pero jamás te olvidaré.
A.